¿Quién soy?

¡Bienvenida, soy Ángeles Ascanio!

¡Encantada de conocerte “formalmente”!

 Tu coach de misión de vida y éxito personal y profesional.

 Te cuento un poquito sobre mí…

 Experta en Desarrollo Personal y Profesional: Autora del libro La Magia de Atreverte a Ser. Coach Sistémica, Coach Estratégica, coach en relaciones de pareja, experta en intervenciones estratégicas y en Liderazgo e Influencia.

Mentora, Formadora y Terapeuta. Me he formado en inteligencia emocional, PNL, Psicodrama, Hipnoterapia, Terapia Regresiva, Constelaciones familiares y Organizacionales, Maestra en Reiki, Profesional en Conexión  Sanergética, osteópata, quiromasajista, flores de bach … entre otras muchas disciplinas.

Vivo cerca de Barcelona, soy muy activa y creativa, además me encanta la meditación, caminar, estar en contacto con la naturaleza y aprender continuamente, me encanta decir que soy una experta aprendiz.

Estoy con mi marido Carlos desde hace más de 30 años, y puedo decirte que no sólo estoy tremendamente enamorada, sino que además hemos construido un reinado en el que los dos reinamos juntos y sumamos día a día. Tenemos dos maravillosas hijas y un nieto que me vuelve loca de amor.

Mi misión es ayudar a mujeres tan maravillosas como tú (y también a algún hombre) a encontrar su verdadera misión de vida, para salir del bloqueo que tenían y a disfrutar de la vida y del éxito personal y profesional que desean y merecen vivir.

Y además ten en cuenta que YO TAMBIÉN ESTUVE EN TU LUGAR Y ME SENTÍ COMO TÚ TE SIENTES AHORA Si yo pude cambiar mi vida, tú también puedes, ¡confío en ti! Y porque otras mujeres como tú también lo han conseguido. Por eso sé que tú puedes hacerlo y sé cómo ayudarte.

 

CONOCE UN POCO MÁS DE MÍ

 

Quiero compartir contigo algunos momentos decisivos de mi vida para que llegues a comprender quién soy y por qué me dedico a ayudar a las personas.

Como toda historia, la mía comienza en el origen. Yo fui una niña con una buena infancia, no puedo decirte que sufrí, aunque la viví de forma demasiado madura, fui educada bajo una mirada muy estricta y exigente de papá que, desde su forma de amarme y protegerme, eso lo sé hoy, me enseñó que “debía ser la mejor en todo, sino no sería nadie”, ¿te imaginas qué responsabilidad me entregó?, quizás incluso te suena a ti también. Pues bien, esta creencia fue la que me llevó a ser una niña muy responsable, exigente y miedosa. Mi gran miedo era no estar a la altura de papá, y, por supuesto, la vida se encargó de darme ese toque de “rebeldía” sobre todo en los estudios donde no pude ser la primera, siempre estaba entre las dos y cuatro mejores, cosa que decepcionaba a papá y a mí me llevaba a esforzarme siempre al máximo.  Además, al ser la mayor de cuatro hermanos me tocó cuidar de ellos, cosa que acepté para seguir siendo una buena hija y no decepcionar a papá y a mamá. Todo ello me llevó a ser una niña seria, muy responsable, excesivamente madura y a no jugar, no tenía tiempo a salir igual que los demás, entre estudios, cuidado de los hermanos y ayuda en casa, la diversión y el juego apenas tenían lugar y menos fuera de casa, en un parque como el resto de niños.

Ya de más mayor decidí escoger la profesión de contable y qué casualidad que “conseguía” puestos de responsabilidad llevando el departamento contable con personas a mi cargo y también “conseguí” entrar a trabajar en empresas al borde de la quiebra para que les ayudara a remontar, y ahí estaba yo, retándome continuamente, incluso dos empresas me hicieron testaferro para asegurar mi compromiso con ellas. Me acostumbré a codearme con contables expertos con mucha más antigüedad que yo, a los que superaba consiguiendo contratos de cifras muy elevadas, y ahí estaba yo con mi ego súper inflado, jajaja…

Todo esto desarrolló en mí un carácter muy fuerte, súper exigente, desafiante e incluso altivo, fruto de lo que había visto de mi padre, mi héroe, yo era fan de mi padre. Y también la dulzura y el aspecto cuidador y ayudador de mamá.

Y el primer cambio en mi vida sucedió cuando yo tenía 24 años, cuando mi  madre enfermó de cáncer, fue duro ver cómo la cuidadora, la  ayudadora de todos, se deterioraba en salud día a día con tan sólo 46 años, ahí comenzó a sobrevolar  sobre mí el miedo  a  la  enfermedad, fueron quince años de ir y venir de  especialistas, quimios,  intervenciones,  reconstrucciones, recuperaciones, terapias,  grupos  de ayuda, etc. y además, la enorme rabia y frustración de preguntarme porqué a ella, una mujer que jamás había hecho daño a nadie…

Y el punto decisivo que ya me empujó a una gran depresión fue la muerte de mi padre, mi héroe, mi gran referente, con tan sólo 60 años, un hombre tremendamente fuerte, seguro, valiente, decidido en tan sólo 3 meses murió de cáncer también…  ahí entré en shock, en caos, ahí me quedé perdida, desorientada y terriblemente frustrada. Esa gran depresión me empujó al mundo de la sanación, por supuesto sanándome a mí primero, y créeme, tenía muchísimo que sanar. Comencé mi andadura a través del reiki y, una vez recuperé mi bienestar, me adentré en su formación y enseguida en una tras otra, en infinidad de formaciones que me ayudaran a entender la enfermedad y me ayudaran métodos para acceder a la sanación a todos los niveles, me apasionaba descubrir más y más sobre qué factores, cómo y por qué nos llevaban a la enfermedad, tanto energética, como  física y emocional.  En lo único que no entré es en la sanación de la parte mental, tenía rechazo hacia ella, jajaja, todavía no alcanzaba a entender por qué, después lo entenderás. En muy poco tiempo, sin darme cuenta, ya estaba ayudando a muchos clientes y en poco tiempo también incluso formando otros alumnos para compartir toda esa pasión que me llevaba a activarme a mí en el bienestar y el equilibrio. Aunque por mucho que hacía y ayudaba, sentía que faltaba algo, algo no entendía, yo todavía tenía demasiadas sombras en mí y también las detectaba en mis clientes y no sabía cómo entrar…

Y un día entendí cómo acceder a esas sombras, entré en un trabajo personal en profundidad durante un año y posterior formación en constelaciones familiares. Eso me hizo ver que yo por mucho que buscaba y encontraba, no había encontrado mi origen, la raíz de todo. Ahí pude sanar mis vínculos paternos, mi infancia, mis relaciones, y después pude ordenar todos mis sistemas. Y ahí ya me vi preparada para sanar mi mentalidad y poder reprogramarla.

Tras esto ya estaba lista para crecer y desarrollarme al máximo y ahí es donde entraron en juego, primero mi proceso personal con mi primer coach y posteriormente todas mis formaciones en coaching. Eso es justo lo que necesité para desarrollar completamente todo mi potencial, ahí acabé de definir mi misión, ahora ya tenía la pieza del puzle que me faltaba… y esa es mi verdadera misión la de ayudar a otras personas a encontrar su verdadera misión y alcanzar el éxito que desean, igual que yo misma lo hice y sigo haciendo más y mejor cada día.

En la actualidad, tengo mi propio negocio, soy coach personal y profesional, te acompaño a conseguir conocerte realmente, a tener la claridad que necesitas, te ayudo a reprogramar tus creencias y tus patrones limitantes para que puedas desarrollar tus verdaderos talentos alcanzando tu misión de vida y a que puedas disfrutar de una vida plena y feliz desarrollando el éxito en las áreas que necesitas.

YO HACE YA MUCHO QUE ME ATREVO A SER, Y TÚ,

¿TE ATREVES A SER?

 

 

 

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